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VOLUNTARIADO EUROPEO| La experiencia de Marina en Lituania

EXPERIENCIA DE UNA TRICANTINA EN LITUANIA en un proyecto del Servicio Voluntario Europeo

Marina ha participado en un proyecto de once meses en Lituania en una escuela Infantil con niños de 1 a 6 años de edad con una subvención del programa Erasmus plus, dentro de las acciones de Juventud (Educación no formal). Marina no quería una experiencuia en un país con idioma de origen latino ni que tuviera una cultura similar a las española, así es que, terminó en un pueblecito llamado Birzai, situado en el norte de Lituania con una población de diez mil habitantes. A pesar de estar en un pueblo tan pequeño, Marina coincidión con voluntarios de Armenia, Bosnia-Herzegovina, Grecia, Portugal y Rusia, por lo que este proyecto le ofreció una oportunidad fantástica para salir de su "zona de confort".

Marina te cuenta su experiencia, para que te animes a participar en este tipo de proyectos.  

¿Cómo fue tu llegada al país y cómo te fuiste adaptando?

 Poco a poco comencé a adaptarme a mi nueva vida.  Los días se pasaban conociendo al resto de los voluntarios, así como a un grupillo de lituanos que terminaron siendo como de mi familia. También aprovechaba a visitar el pueblo en el que vivía, pueblos cercanos y grandes ciudades. Mientras tanto, me iba adaptando al trabajo en el jardín de infancia, intentaba aprender el idioma lituano, el cual me parecía prácticamente imposible de comprender y de pronunciar, así como a la propia cultura del país, siendo esta totalmente diferente a la española. 

 A las dos semanas de llegar tenía una formación a la llegada, por lo que tuve la oportunidad de conocer voluntarios de otras ciudades y sus proyectos. La verdad es que tanto esta formación como la de a mitad de término, las recuerdo como una experiencia maravillosa. En cada una de ellas se tratan temas diferentes, pero todos ellos englobados bajo el campo del SVE y Erasmus +. Se caracterizan porque durante una semana unos 15-20 voluntarios se juntan en un hotel/albergue con todos los gastos incluido, en el que se realizan muchos juegos, actividades, dinámicas y charlas relacionadas con el SVE.

 ¿Qué dificultades encontraste en cuanto a vivir fuera de casa, la convivencia con otros jóvenes y el choque cultural?

 Una vez se ha superado la primera fase de excitación del voluntariado, llega una fase de asimilación de la realidad. En lo que a mí respecta, mis compañeras de piso y yo empezamos a darnos cuenta de que el simple hecho de compartir habitación con otro voluntario no era una tarea fácil y estaba creando conflictos, por lo que decidimos hablarlo con la organización de acogida para que nos echaran una mano en este tema.

El clima del país juega un factor muy importante a la hora de realizar el SVE. En mi caso, yo pasé de vivir en España con un invierno muy suave y un clima mediterráneo, a probar un invierno europeo que “no es moco de pavo”. Aun así, a pesar de los -10 grados que pudimos tener de media en invierno, me resultó fascinante cómo en el colegio los niños salían a la calle a jugar hiciera el tiempo que hiciera. Personalmente, no me arrepiento en absoluto de haber vivido envuelta en nieve durante seis meses ya que es una experiencia que nunca había probado antes y que me ha ayudado a comprender mejor toda la cultura de otros países más fríos que España. Son una maravilla las costumbres que tiene para superar el frío, como es el constante uso de la sauna o el simple hecho de ofrecer una bebida caliente al entrar en una casa. Por lo que, yo animaría a cualquier persona a que realizara un SVE en un país nórdico y aprendiera la típica frase de que “no existe un clima frío, sino ropa poco abrigada”. 

 

¿Qué recomendaciones harías a los jóvenes que se animen a realizar un Servicio Voluntario Europeo? 

 Es una locura la cantidad de opciones que se pueden encontrar, por lo que mi recomendación es que elijáis un proyecto que os guste, ya que vais a estar trabajando en eso durante muchos meses. Además, si tenéis la oportunidad de contactar con voluntarios anteriores para preguntarles por las actividades que realizaban allí mucho mejor. En lo que a mí respecta, estuve muy contenta con mi elección del jardín de infancia. En mi rutina diaria llevaba a cabo actividades y talleres que había programado para hacer con los niños, así como ayudando dentro y fuera del aula a los profesores del centro.

    Además, mencionar la gran oportunidad para viajar a otros países europeos gracias al voluntariado. Dentro del programa Erasmus + está establecido que por cada mes trabajado el voluntario recibirá dos días libres, por lo que es muy fácil juntar estos días con fiestas nacionales y fines de semana y así, poder viajar. Personalmente, desde el inicio al final de mi proyecto he tenido la oportunidad de pisar diez países diferentes, pero eso sí, siempre en un modo mochilero, haciendo “Couchsurfing” y en ocasiones autostop.
Por otro lado, el proceso personal que se experimenta durante el año del SVE es muy diverso. Hay momentos en los que uno se encuentra con una felicidad desbordante y, por el contrario, hay otros en los que se siente más el shock cultural y se añora el hogar que hemos dejado atrás, un estado llamado “homesick”. Todos estos procesos se hablan y explican en las formaciones que se tienen durante el voluntariado, siendo totalmente normales y comunes entre los voluntarios.
Como conclusión, decir que gracias al voluntariado he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas de diferentes países, de aprender inglés, de ver que se puede vivir con menos dinero y menos comodidades igual de bien, de conocerme a mí misma, de ser más abierta de mente, de aprender a afrontar los problemas desde otro punto de vista, etc. Enumeraría un millón de razones por las que realizar un SVE, pero la más importante para mí, es el crecimiento personal general que se experimenta con esta experiencia.
 

Si estás interesado en saber más sobre este tipo de proyectos, ponte en contacto con la Casa de la Juventud de Tres Cantos a través del teléfono 91 293 81 50 o el correo electrónico cijtc@trescantos.es y concierta una cita.  

 

 

 

 

   

 


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